martes, 12 de febrero de 2008

Italia

Desde los nueve años siempre tuve dos sueños: el primero, que se hizo realidad, actuar en el escenario del colegio. El segundo: el viaje a Italia de final de curso. Siempre lo he visto como algo difuso, como algo demasiado bueno como para ser verdad incluso ahora que estoy a unas horas de irme.


Recuerdo ver a las mayores del colegio entrando en las clases de 5º para vendernos aquellas camisetas de poca calidad artística (y menor calidad material) con las que alucinábamos. Yo la veía como la camiseta que representaba verdaderamente mi colegio y mi madre, como un "babi" estupendo para cuando me dedicase a pintar con acuarelas.
Como era habitual, estaba prohibido ponerse esa camiseta para hacer deporte en el colegio, pero si había una excursión a la que se podía ir en ropa de calle la camiseta resurgía de las profundidades del cajón de "camisetas para estar por casa" y muchas nos la poníamos para fardar (no sé muy bien de qué). Me encantaría haberla conservado, pero creo que para mi madre la camiseta bajó a la categoría de trapo hace mucho tiempo.


También recuerdo que cuando planificábamos un viaje para la familia, siempre, y muy a mi pesar, descartábamos Roma porque yo iba a ir en el viaje de fin de curso. Por aquel entonces no concebía que fuera a acabar nunca el colegio, ni que fuera a ir nunca a Italia, ni que llegase a cumplir algún día los dieciocho. Ahora todo eso está a la vuelta de la esquina.


Se me echa el tiempo encima y ni siquiera tengo planes pero, por el momento, disfrutemos de Italia.


A.P


Os veo en la T4

Etiquetas:

3 comentarios:

Blogger Jesús Lleonart ha dicho...

Disfruta cada minuto. Diviertete, rie, canta, grita, llora (de felicidad), salta, baila, y vuelve a reir. Disfruta cada minuto como si fuera el último.

Vaya manía de Becas Europa de resolverse en los viajes de fin de curso. Te darán el sí entre pizzas y helados italianos.

Suerte.

12 de febrero de 2008 a las 18:11  
Anonymous Anónimo ha dicho...

Lo primero, no seas tan pesimista que me haces llorar... aunque sigas en "crisis de carrera", me atrevo a garantizarte que hagas lo que hagas vas a ser feliz, porque tienes suficiente talento como para hacer de cualquier carrera que decidas estudiar algo fascinante (igual es demasiado abstracto, pero creo que me entenderás).
Sentimentalismos aparte, consejos sobre Roma (sólo sobre Roma, el resto de Italia no lo conozco demasiado):
-Merecen la pena: Piazza Navona, Piazza de Espagna (la nuestra), Panteón, Fontana di Trevi, Campo di Fiori (hay un bonito mercado y una gran trattoria), los foros, y millones de cosas más que se me olvidan...
-No merece la pena: el Coliseo (su encanto no es más que un mito).

Te recomiendo también visitar Via Veneto (la zona rica de Roma) y tomarte un café en una terraza (rondan los 5€, pero una vez es una vez). Además allí está el Hard Rock, lo cual para mí es una visita imprescindible en cualquier viaje.

No sé si te dará tiempo a hacer todo eso, Roma es una ciudad para pateársela en 10 días, pero todo allí es precioso.

Mucha suerte con las becas, ya me dirás cómo te ha ido. Disfruta del viaje. Un beso

12 de febrero de 2008 a las 20:50  
Blogger BuRbuja ha dicho...

yo lo hice en Diciembre, y la verdad es que tanto tiempo soñando con ese momento...
merece muchisimo la pena.

y ademas Italia es preciosa, vamos, que estoy deseando repetir, aunque no va a ser lo mismo...nunca va a ser lo mismo =)

buen viaje!

14 de febrero de 2008 a las 0:03  

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio